Las manualidades de a navidad

Si les cuento quién soy, nunca me van a creer, así que no les diré para ahorrarme tiempo. Desde muy jóven, me ha gustado el ser altruista. Me gusta hacer que la gente se sienta importante y se sienta querida de alguna forma. Pero sobre todo me caen mejor los niños, ya que ellos tienen la inocencia que cualquier persona mataría por tener y que nadie quiere ejercer. Claro, existe gente que todavía tiene esa inocencia y alma de niño, pero el mundo siempre se encarga de contaminar esta alma pura. Es por eso que los adultos no son mi fuerte.

He desarrollado la habilidad de saber quién de los niños que me encuentro en el camino, me miente, me dice la verdad y quién es sincero conmigo. También qué niño se ha portado mal y qué niño ha hecho travesuras por sólo divertirse. Esta habilidad la desarrollé cuando era un niño. Hoy la uso para otros fines que no son lucrativos pero muy divertidos. Hago manualidades navideñas y manualidades para niños. A eso me dedico yo. Tengo una fecha en específico muy importante para hacer todo lo que quiero. Pero por niños como mi vecino, casi no cumplía con las cosas que había hecho buenas durante todo el año a terminar. Su hermana, que es werita, quere tiene ojos de color azul y creo que no se ha portado a la altura en estos momentos de bondadosa en navidad.

Pero su hermano, hizo algo que no sabía que estuvo mal y no debió de hacerlo. Tengo que repartir juguetes por el mundo, y mis amigos me ayudan a hacer estos juguetes. Ellos son unos duendes a quienes les debo mi alma y vida. Ellos también me deben mucho por todo lo que les he brindado. Cariño, una casa y sustento por muchos años. Así que me ayudan a hacer estas manualidades navideñas, que son manualidades tipo juguetes, para los niños. Durante el verano tuve que hacer una chimenea para que todos mis amigos los duendes pudieran bajar por ahí y pudieran transportar todas las manualidades navideñas vía humo hasta el polo norte donde ahí otro grupo de duendes, verifique la calidad de los juguetes para que fuese extrema. Pero este niño pensó que estaba quemando cadáveres y llamó a la policía para que registrara mi casa. Tuve que cambiar la pastilla de la chimenea y esconder a todos los duendes mientras registraban mi casa. Tardaron 2 horas, la suficiente producción para hacer los regalos de afganistán y algunos países de áfrica que me faltaban. El niño vecino no recibirá nada en esta navidad. Sólo una carta.